Fiscalía ha encontrado vínculos en detenido exfuncionario Luyo y pagos realizados en 2013 a cuentas de compañías offshore en un banco de Andorra

Entre el viernes por la noche y la madrugada de este sábado, fiscales y policías que investigan el caso Lava Jato realizaron siete allanamientos a las propiedades del exfuncionario Edwin Luyo y el exviceministro de Comunicaciones Jorge Cuba. Estas acciones, realizadas como parte del operativo Palingenesia (término entendido en la filosofía como un ‘renacer’), se efectúan luego que el fiscal determinara cómo se hicieron los pagos de sobornos para el Metro de Lima, obra consorciada por la brasileña Odebrecht y la peruana Graña y Montero. ¿Qué se ha encontrado hasta el momento?

De acuerdo a la información recogida por la Fiscalía, el expresidente  del Comité de Licitación del Metro de Lima Edwin Luyo Barrientos recibió pagos ilícitos  en 2013 a través de cuentas en un banco de Andorra dirigidas por compañías offshore. Luyo es acusado de recibir un soborno para favorecer a la brasileña Odebrecht que se presentó a la licitación para ejecutar la obra durante el gobierno de Alan García. Hasta el cierre de esta nota, Luyo se encontraba detenido y la Fiscalía preparaba una solicitud para una prisión preventiva.  

 

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Detenido Edwin Luyo, exfuncionario del gobierno aprista. Foto: Correo.

 

La Fiscalía también ha dado cuenta de la participación de Jorge Luis Cuba Hidalgo, exviceministro de Comunicaciones del gobierno de Alan García, y hoy se encuentra buscado a solicitud del fiscal anticorrupción Hamilton Castro. Las investigaciones señalan que fue él quién se ofreció a ayudar a Odebrecht en la adjudicación de los contratos de la Línea 1, tramos 1 y 2, del Metro de Lima. 

A cambio de la ayuda ofrecida por Cuba para la Línea 1, tramo 1, la empresa  habría desembolsado  más de un millón 400 mil dólares, mientras que para el tramo 2 se habría pagado seis millones 700 mil dólares. Los pagos ilícitos se realizaron, según la Fiscalía, a través de transferencias parciales de acuerdo a los avances de la obra y culminados con la liquidación de la misma. El círculo empieza a completarse con estas primeras órdenes de captura y los personajes alrededor de Odebrecht ya han empezado a aparecer.

Recordemos los vínculos de Odebrecht con el régimen de García, el primero que ha tenido exfuncionarios detenidos por vínculos con pagos de sobornos de Odebrecht. 

Como informó Convoca en el reportaje ‘La vía legal del millonario tren de Odebrecht’, el registro de visitas mostró que el presidente Alan García se reunía con los representantes de las empresas que tenían a su cargo la Línea 1 del Metro. Uno de ellos fue Jorge Simões Barata, representante de Odebrecht en el Perú, quien acudió a Palacio hasta en 16 oportunidades entre 2006 y 2011, diez de las cuales fueron registradas durante el proceso de licitación del tren que comenzó en setiembre de 2007 y para el cual Odebrecht ya había manifestado su intención de participar. En siete de estas visitas estuvo presente Alan García y en otras dos el representante de la empresa brasileña se reunió con el ex secretario presidencial, Luis Nava Gilbert, quien fundó el estudio Nava & Huesa Abogados, y que tuvo entre sus clientes a Odebrecht y a Petrobras.

 

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Uno de los encuentros entre Jorge Simões Barata y Alan García se registró el 23 de enero de 2009, seis días antes de la fecha programada para la presentación de propuestas a la convocatoria de licitación del tren, que tuvo como una de las postoras a Odrebecht, que no se presentó al igual que otras compañías porque, según un informe técnico de Proinversión, no pudieron “concretar el financiamiento a largo plazo para la Concesión” y que para lograrlo era “necesario realizar algunas modificaciones en el contrato” así como “mejorar y garantizar las condiciones”. 

El consorcio de Odebrecht junto a la constructora peruana Graña Montero firmó en diciembre de 2009 el contrato de la línea 1 del Metro de Lima, que coincide con el año de un pago de soborno de un millón 400 mil dólares, confesado por la empresa brasileña, para que un “alto funcionario” influenciara en el comité de licitación para un contrato de un proyecto de “transporte público”. Después de la firma del contrato, Odebrecht logró que se incrementara el valor del tramo 1 en más de 100 millones de dólares. Lo mismo sucedió con el tramo 2 que también terminó en manos del consorcio encabezado por Odebrecht y que pasó de un presupuesto de 583 millones de dólares a más de 900 millones de dólares.

Las detenciones de exfuncionarios peruanos recién empiezan pero con el ‘renacer’ del plan Palingenesia de la Fiscalía se marca un antes y después en las indagaciones de Lava Jato en Perú.

 

 Esta investigación se realizó gracias al aporte del ciudadano a la campaña ConBoca 100 mil.

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