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Las cifras ocultas de la guerra

Revisión de casi una década de violencia en el último bastión de Sendero Luminoso: el Valle de los ríos Apurímac y Ene.

Desde diciembre de 2005, un total de 137 muertos y 247 heridos de las fuerzas del orden han incrementado las cifras de la guerra contra Sendero Luminoso en el Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), su último bastión. Tras un cuidadoso trabajo de sistematización de datos oficiales del Comando Conjunto de las FF.AA., el Ejército, la FAP y la Policía, se ha establecido por primera vez el costo humano de la guerra en los últimos nueve años, ordenando las penosas cifras por territorios y fechas, y por gestión de jefes militares, ministros y gobiernos.  

IDL-Reporteros publicó el reportaje, Convoca colaboró en la organización, sistematización detallada, verificación y visualización de los datos, un trabajo que le tomó más de un año a nuestro reportero Esteban Valle-Riestra, que hizo pedidos de información pública (la Marina y el Comando Conjunto los rechazó) y consultó documentos oficiales. Se construyó una data propia para hallar los resultados que se muestran en los gráficos.

La mayor cantidad de bajas ocurrió entre 2006 y 2011, en el segundo gobierno de Alan García: 93 muertos (67% del total) y 147 heridos. El ataque más letal se cometió en abril de 2009 en la localidad de Sanabamba: 15 muertos y 4 heridos tras una emboscada senderista. 

Los distritos de Ayahuanco, Llochegua y San Martín de Pangoa, donde confluyen los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, concentran la mayor cantidad de incidentes reportados (51), muertos (49) y heridos (92). 

Puestos en el tiempo, los años que registran el mayor número de bajas por emboscadas, hostigamientos u operativos, fueron el 2008 y 2009: 61 muertos y 89 heridos. En el gobierno de Ollanta Humala el año más letal fue el 2102 con 22 muertos y 51 heridos. 

¿Qué nos muestra la concentración de bajas y de operativos sobre un territorio? ¿Qué estrategias dieron resultado en el VRAE y cuáles no? Gustavo Gorriti, el periodista más especializado en la guerra contra Sendero, responde a estas preguntas, e interpreta y analiza las cifras en el siguiente artículo:

 



Métricas de Guerra

 

Texto y análisis: Gustavo Gorriti
Investigación, base de datos y visualización: Esteban Valle Riestra

 

El VRAE es la única región en el Perú donde persiste, sin interrupción, la insurrección armada que Sendero Luminoso desató en 1980.

Es, por esa razón, la región que tiene la mayor concentración de fuerzas de seguridad en el país.

Por si fuera poco, es a la vez el epicentro del narcotráfico en el Perú. Desde ahí, docenas de narcovuelos despegan cada semana, con casi total impunidad.

En ese complejo escenario, la claridad de diagnóstico no es fácil. ¿Qué funciona y qué no? ¿Qué hechos han impactado con mayor claridad en el conflicto? “Métricas de guerra” ayuda a disipar la proverbial niebla de la guerra, que en conflictos irregulares hace particularmente difícil apreciar el horizonte estratégico.

Este trabajo empezó a fines de 2013. Esteban Valle Riestra, colaborador de IDL-Reporteros y Convoca, se planteó explorar qué información podía dar el registro de bajas sufridas por las Fuerzas Armadas y la PNP en el conflicto en el VRAE.

Luego de una labor larga y prolija para conseguir y verificar los números (ver más en el recuadro sobre el tema), estos fueron ordenados dónde y cuándo ocurrieron, en el territorio y el tiempo. Esa es la información interactiva que ustedes pueden ver tanto en el mapa de métricas de guerra como en la infografía de la línea de hechos en el tiempo.

¿Qué indica el mapa? Varias cosas, pero las fundamentales son las siguientes:

• El territorio del VRAE varía significativamente en cuanto a la intensidad e importancia del conflicto.

• El área en la que ocurrieron los enfrentamientos más importantes, las emboscadas más sangrientas sufridas por las fuerzas de seguridad y los golpes más significativos que el Estado infligió a Sendero, es relativamente pequeña.

• Las peores emboscadas y los mejores operativos sucedieron en áreas cercanas pero en tiempos muy diferentes. En el ínterin el escenario se amplió y luego se estrechó nuevamente. La relación entre las causas y el efecto se hace más clara cuando se mira la Línea de Tiempo.


Línea de Tiempo

¿Cuántos soldados han muerto en el VRAE? En esta zona del Perú, la cuenca cocalera más grande del país.

 

 


 

La infografía interactiva sobre la Línea de Tiempo en la guerra irregular en el VRAE contiene mucha información (y puede servir como base para más). La principal es la siguiente: • Las operaciones contrainsurgentes en el VRAE se iniciaron en forma sistemática durante el gobierno de Alan García. Anteriormente, durante el de Toledo, hubo acciones esporádicas y limitadas con desenlaces generalmente negativos.   

 

• La primera etapa de la acción contrainsurgente de las FFAA y PNP contra SL-VRAE empezó con la operación Excelencia 777, en agosto de 2008. Toda esta etapa, que se inició con la toma de la base de Bidón y el reducto de Vizcatán, estuvo predicada en un esfuerzo de control territorial mediante bases militares y patrullas. Durante esa fase, luego de un corto repliegue senderista, las fuerzas de seguridad sufrieron los más duros contrastes: las emboscadas de Tintay Puncu y Sanabamba, el derribo del helicóptero en Sinaycocha. Sendero logró expandirse hacia La Convención y pudo también recuperar Vizcatán y Bidón luego que ambos fueran abandonados por las FFAA.   

 

• Esa etapa se prolongó, grosso modo, hasta 2012. Fue un esfuerzo de contrainsurgencia territorial fundamentalmente militar, que resultó fallido.  

 

• En febrero de 2012, el líder senderista ‘Artemio’ fue capturado en el Huallaga gracias al empleo exitoso de métodos de inteligencia operativa tanto electrónica como humana seguida por la acción militar (o policial) puntual.  

 

• El gobierno adaptó de la A a la Z (y más allá) esos métodos al VRAE; unió a los grupos de inteligencia operativa de la PNP (sobre todo Dirandro y Dircote) con las Fuerzas Especiales del Comando Conjunto; los puso bajo la coordinación de un viceministro (Iván Vega) con acceso directo al presidente Humala, para lograr una coordinación eficiente con las FFAA y pasó de la lucha por control de territorio a la de infligir golpes a, sobre todo, los llamados “Blancos de Alto Valor” de SL.  

 

• El paso de la etapa de contrainsurgencia militar (CI) a la de los golpes selectivos (CT o ‘Contra Terror’) se dio con fuerza desde mediados de 2012. Sus principales resultados fueron la muerte de tres de los más destacados jefes operativos senderistas: ‘William’, en septiembre de 2012; y ‘Alipio’ y ‘Gabriel’ en septiembre de 2013.  

 

• El repliegue casi total de SL-VRAE desde septiembre de 2013 se refleja en la gran disminución de bajas militares. La expansión previa de Sendero se convirtió en repliegue, debilitamiento y pérdida de influencia.  

 

• Sin embargo, acciones recientes indican que el repliegue puede haber llegado a su fin y que, aunque con gran cautela, el senderismo intente llevar a cabo acciones de guerrilla, cuidando al máximo sus vulnerabilidades tecnológicas.  

 

Las bajas que sufrieron las fuerzas de seguridad en el VRAE no solo expresan en números las tragedias de vidas perdidas o heridas en ese conflicto. Su sacrificio importa también información cuyo conocimiento es muy necesario.  

 

A continuación, los cuadros que ilustran sobre las bajas por regiones, por gobierno, por institución y la relación de emboscadas más letales.

 

 


 Detrás de los datos

 

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