CONTRALORÍA INVESTIGA CONCESIÓN DEL TRAMO 5 DE LA VÍA INTEROCEÁNICA SUR

Dos de las empresas del consorcio a cargo de la obra están incluidas en la pesquisa fiscal del caso “Club de la construcción”. Además, el nombre de uno de los directivos, fallecido en 2009, figura en un listado de presuntas coimas de Camargo Correa.

Por Eduardo Alonso García / @EduardoA_Garcia

Publicado el 7 de agosto de 2018

 

El contralor general Nelson Shack dispuso la conformación de una comisión investigadora en el órgano de control que audita desde julio último el proceso de ejecución del contrato de las obras del tramo 5 de la carretera Interoceánica Sur, adjudicado a la Concesionaria Vial del Sur (Covisur) el 24 de octubre de 2007, es decir durante el segundo gobierno de Alan García.

Según pudo conocer Convoca.pe, el equipo de auditores de la Contraloría revisa si hay indicios de irregularidades o de corrupción en las acciones de los funcionarios y exservidores públicos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositran), que estuvieron a cargo de la concesión otorgada por 25 años.

En adición a esto, se busca determinar a cuánto asciende el perjuicio económico al Estado que generaron las tres adendas firmadas en 2007, 2010 y 2015, que mantuvieron en pie dicho proyecto, cuya inversión inicial era de más de 135 millones de dólares, pero que conforme pasaron los años se disparó hasta sobrepasar el doble de su costo original.

 

Los entonces mandatario Alan García y ministro Enrique Cornejo durante inauguración de parte del tramo 5 de la Interoceánica Sur, en 2010. Foto: Difusión

 

Para el equipo técnico no pasó inadvertido que la empresa de capital ecuatoriano Hidalgo e Hidalgo Constructores S.A., que junto a Construcción y Administración S.A. (CASA) conforma el consorcio ganador de la buena pro del tramo 5, integra el llamado "Club de la construcción", investigado por el Equipo Especial del caso Lava Jato desde el año pasado. (Ver: Consumos en hotel y restaurante delatan a implicados en caso "Club de la construcción")

 

Rastros

Según el colaborador eficaz N°6-2016, el referido "club" funcionó como una organización criminal entre el 2011 y el 2014 teniendo como esquema uno similar al utilizado durante años por la empresa Odebrecht en diferentes países, mediante el cual el objetivo era “repartirse” de forma indebida las licitaciones de obras públicas junto al resto de integrantes de esta red de empresas.

Este medio digital pudo identificar que entre los directivos de CASA se encontraba Henry Aramayo Pinazzo, personaje cuyo nombre aparece en documentos incautados en la operación Castillo de Arena (presuntas coimas de Camargo Correa) —dirigida en 2008 por la Policía Federal de Brasil—  junto a anotaciones sobre exfuncionarios apristas como Hernán Garrido-Lecca, exministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento. (Ver: Cuotas y pagos millonarios de la Interoceánica) 

 

Documento judicial sobre la investigación al "Club de la construcción".

 

Consultados por Convoca.pe, voceros de la mencionada constructora, además de indicar vía telefónica que Aramayo Pinazzo falleció en 2009, señalaron que sus familiares siguieron trabajando para esta firma, cuyo gerente general es el ingeniero Eduardo Sánchez. Su domicilio fue allanado en enero último como parte de las pesquisas del Ministerio Público. Al cierre de esta edición, el equipo legal de la empresa no devolvió las llamadas.

Por medio de una resolución emitida el 2010, el entonces ministro de Transportes y Comunicaciones, Enrique Cornejo, nombró a un puente situado en el kilómetro 134 de la Panamericana Sur, en Cañete, con el nombre del fallecido empresario que figura en la lista de personajes que habrían recibido sobornos de la firma brasileña Camargo Correa.

Asimismo, cabe recordar que en el informe final de la comisión del Congreso que investigó los actos de corrupción cometidos durante el gobierno de Alejandro Toledo, emitido en 2008, se explica que ProInversión modificó las bases durante la licitación del tramo 5 de la Interoceánica, de manera que se redujeron los requisitos preestablecidos para los postores.

Ver: Expediente Lava Jato en Perú